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El Vivir es Cristo y el Morir es Ganancia

Cuando Pablo escribió: “Para mí, vivir es Cristo y morir es ganancia”, reveló una mentalidad de fe inquebrantable; una mentalidad que puede inspirarnos a vivir con propósito y esperanza en la actualidad.
El apóstol Pablo estaba dispuesto a vivir o morir. En ambos casos fue por la razón más importante. Para aprovechar al máximo tu tiempo en la tierra, vive con el cielo en mente.
El teólogo Jonathan Edwards dijo: “Tomo la resolución de pensar mucho acerca de mi muerte, y estar atento a todas las circunstancias que van ligadas a esa realidad.”
Tal resolución puede parecer extraña a la mayoría de la gente hoy en día, pero día a día compruebo cuan importante es pensar en cómo terminaremos nuestra carrera en la fe. Cuatro sucesos han sido orquestados por Dios en los últimos meses para llevarme a pensar en el final de mi vida.
Primero, la memorización de la segunda carta de Pablo a Timoteo, especialmente el último capítulo de esta epístola, ya que son las últimas palabras que tenemos de Pablo.
Segundo, la partida del pastor R.C. Sproul (1939-2017), uno de mis teólogos y autores favoritos.
Tercero, la lectura de la biografía del pastor Martyn Lloyd-Jones (1899-1981) escrita por Iain Murray. Sus últimos capítulos dejaron una impresión muy profunda en mí.
Y cuarto, el más importante y lo más doloroso que viví el año pasado: la partida de mi abuela al cielo para estar con el Señor. Aquí he escrito el testimonio invaluable que recibí de ella.
Para el cristiano la muerte lo lleva a la presencia de Dios
Pensando en mi futura muerte (si Cristo no vuelve antes de que yo vaya a Él) y el testimonio de personas que han terminado la carrera de la fe antes que yo, he desarrollado la siguiente lista de nueve descripciones sobre cómo me gustaría terminar mi carrera hasta el día en que el Señor me llame a Su presencia.
1. Quiero terminar mi carrera teniendo mi gozo en Dios y no en mi utilidad.
Cuando ya no pueda predicar y escribir (cosas que quiero hacer por el resto de mi vida), quiero alegrarme en el Señor tanto o más que ahora.
Lucas 10:20 siempre viene a mi mente cuando pienso en esto. Lo más importante en mi vida no es lo que yo haga, sino lo que Jesús ha hecho y está haciendo. La sangre derramada en el Calvario debe ser mi fuente de alegría.
Sin embargo, no se regocijen en esto, de que los espíritus se les sometan, sino regocíjense de que sus nombres están escritos en los cielos.
─ Lucas 10:20
2. Quiero terminar mi carrera creciendo espiritualmente en Cristo mientras invierto en quién vendrá después de mí.
No quiero partir como mueren las personas que quisieron mantener sus “reinos personales” hasta el final, en vez de delegar e invertirse en líderes y discípulos. No quiero morir como los que piensan que el mundo o la iglesia no puede continuar sin ellos.
Dios se glorifica a Sí mismo en nuestra vida
Dios no es más glorificado en nosotros cuando acumulamos poder y autoridad, sino cuando vivimos exaltándolo a Él, menguando para que Él pueda glorificarse a Sí mismo en mi vida y en la vida de los demás.
3. Quiero terminar mi carrera siendo como un niño.
“Dejen que los niños vengan a Mí, y no se lo impidan, porque de los que son como estos es el reino de Dios” (Lucas 18:16). Por tanto, cuanto más viejo sea, más como niño feliz quiero ser: con buen humor, dependiendo del Padre, deseoso de seguir aprendiendo, haciendo muchas preguntas, etcétera.
4. Quiero terminar mi carrera pareciéndome más a Jesús.
Quiero contemplar la gloria de Dios en los evangelios, y también quiero que se haga más evidente cada día que soy Su hijo (2 Cor. 3:18, 4:6-8). Pero no para que la gente me vea a mí, sino para que vean más a Cristo y le den a Él toda la gloria.
5. Quiero terminar mi carrera impactando cómo otros leen la Biblia.
Mi abuela partió entonando himnos al Señor, y cantando el Salmo 23. Jamás volveré a leer esa porción de las Escrituras de la misma manera, porque he sido testigo de lo cercana que era ella al Señor en medio de sus sufrimientos y alegría.
Algunos pastores me han enseñado lo que ese salmo significa, pero mi abuela me mostró cómo luce el Salmo 23 en la realidad. Cuando pienso en su testimonio, y en la vida de las personas en la historia de la iglesia que han sido usadas por Dios para darnos teología viva, deseo vivir de tal forma que las personas cercanas a mí sean testigos del poder de Dios, de manera que entiendan que el mensaje bíblico es más real de lo que pensamos.
6. Quiero terminar mi carrera asombrado ante la gracia del Señor.
Al final de mis días, quiero poder mirar atrás y, sin importar lo que Dios me haya concedido hacer o no, poder dar gracias por todo lo que no hice y por todo lo que hice.
7. Quiero terminar mi carrera descansando en la soberanía de Dios.
El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
─ 2 Timoteo 4:18
Esa fue la última doxología escrita por el apóstol Pablo: una alabanza a Dios porque, en Su soberanía, Él cumplirá Su propósito en nosotros. ¡Aleluya!
8. Quiero terminar mi carrera habiendo escogido bien mis luchas con gozo.
Al reflexionar sobre la verdad de que vivir es Cristo y morir es ganancia, que nuestros corazones descansen en la paz de saber que nada se compara con la esperanza que tenemos en el Señor Jesucristo. AMÉN.
2 Corintios 5:7 ─ Porque por fe andamos, no por vista.
El Pecado que Dios NO Perdona
¿Cuál es el pecado imperdonable según las Escrituras? ¿Qué nos dice la Biblia acerca de este pecado? Si todavía estéis preocupado por el pecado que Dios no perdona, eso es una señal de que el Espíritu Santo todavía está obrando en tu vida. Ver el video para aprender lo que la Biblia dice acerca del pecado imperdonable.
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